Otra tanda de estrenos

Tras una pausa navideña mitad por escasez de tiempo, mitad por vagancia ya estoy aquí para retomar el comentario de los estrenos de la semana, pero dado el volumen de estrenos de las últimas semanas que he podido ver. No obstante, este no es el momento para extenderme con ellas (1), pero no está de mal expresarlo en pocas palabras por si a alguien le interesa: Avatar es una película entretenida cuyo desmesurado metraje se pasa volando, pero excesivamente simple y previsible. Ninja Assassin es una mamarrachada de tres pares de narices que sólo funciona porque no tiene rubor algo en que la violencia sea violenta y si hace falta sangre a borbotones pues se pone. Bienvenidos a Zombieland es una comedia muy entretenida, pero que arranca de forma genial y luego nunca consigue volver a llegar a ese nivel con la salvedad de cierto cameo que todo cristo ha desvelado, pero que yo, por si acaso, no haré. Por su parte, Animales de compañía es una nadería sobre una familia que no se lleva precisamente bien, pero sale por ahí Miguel Rellán y eso siempre es un aliciente. No es tan fácil es una comedia romántica en la línea de las dirigidas por Nancy Meyers (Cuando menos te lo esperas o Vacaciones), es decir, una primera parte más cómica y disfrutable para luego acabar siendo más dramática y todo ello aliñado con un buen reparto. Aquí, sin duda, vuelve a sobresalir una estupenda Meryl Streep.

Llegados ya al 2010 topamos con Solomon Kane, un refrito de múltiples películas que, pese a todo, supone un digno intento de trasladar las aventuras del personaje de cómic a la gran pantalla, viéndose muy beneficiado de la acertada elección de James Purefoy como protagonista. Love Happens es una curiosa mezcla entre elementos melodramáticos y de comedia romántica sin dejarse arrastrar por los peores tópicos de ambos frentes, pero que no termina de cuajar y resulta un pelin más superficial y previsible de lo que debería. Y llegamos al fin a El Mejor, por ahora la película a batir como el mejor estreno del año (ya sé que llevamos poco de 2010): La historia de la repentina muerte de un joven en un accidente automovilístico sirve como base para contarnos las distintas formas de lidiar con el dolor de una tragedia: El aislamiento de prácticamente todo lo demás, la incapacidad para dejarte controlar por la pena, el desconocimiento del sufrimiento http://unraticode.com/cambioderollo/wp-admin/post-new.phppor el que estás pasando o la necesidad de conocer más a aquella persona que amabas ahora que no está. Las actuaciones son todas maravillosas y todo lo que expresa la película transpira credibilidad (quizá demasiado, a mí me dejó bastante tocado). Y ya sé que no iba a extenderme demasiado con ninguno de los estrenos, pero no os podéis hacer una idea de l rabia que me da lo desapercibida que está pasando la película por estos lares. Para acabar este breve repaso tenemos Un tipo serio, el decepcionante último trabajo de Los Coen, donde la fusión de comedia y drama con el judaísmo como base de todo lo que vemos en pantalla no consigue motivar lo suficiente al espectador. Cierto que las actuaciones son buenas, pero si la historia deja la sensación de ir dando palos de ciego para acabar de forma tan brusca y absurda eso no sirve de consuelo.

Y ahora sí que es la hora de entrar en materia con los estrenos de hoy 15 de enero, que es cuando llegan a los cines españoles 6 largometrajes: Amerrika, Hierro, La cinta blanca, La decisión de Anne. Sherlock Holmes y Una escapada perfecta. Lamentablemente no he tenido la oportunidad de ver todos aquellos que me interesan (me fastidia sobre todo no haber podido ver Hierro), por lo que son sólo 2 los estrenos que podré comentaron: La cinta blanca y Sherlock Holmes. Vamos allá.

La nueva película de Michael Haneke se toma las cosas con muchísima calma. La primera reacción entonces es calificarla de lenta, pero eso siempre se ve como un rasgo negativo, así que mejor decir que nos presenta los hechos a cuentagotas y de forma episódica (la voz en off determina con claridad el inicio de cada uno de ellos) para provocar un estallido en su tramo final (aunque sin efectismos baratos, sino manteniéndose fiel al estilo del resto del metraje). Uno de los puntos que más había oído sobre la película antes de su visionado era que mostraba un germen claro de la ideología del nazismo y la verdad es que me parece una afirmación completamente fuera de lugar: La cinta blanca analiza la maldad humana y uno no sabe muy bien cómo reaccionar ante las dos vertientes que ofrece: Un grupo de adultos con secretos inconfesables nos muestra el horror adulto, más contenido pero sencillamente terrible. No obstante, la pura maldad infantil, en la cual los actos de violencia están marcados por ser totalmente aleatoria no se queda atrás. Todo ello aliñado con un preciso trabajo tras las cámaras de Haneke, pero la película padece un grave problema: Durante casi la mitad del metraje lo que cuenta simplemente no interesa lo suficiente. Cierto que es necesario introducirnos en el particular modo de vida del pueblo y la forma de ser de sus habitantes, pero yo estuve a puntito de quedarme dormido. Luego la cosa mejora de forma exponencial (la última hora de metraje es excelente), pero que algo sea necesario en la trama no justifica que no esté desarrollado correctamente.

Era bastante escéptico con lo que podía dar de sí Sherlock Holmes, en especial porque la frescura de las primeras películas de Guy Ritchie parece que caducó tras su matrimonio con Madonna, pero también porque una aproximación demasiado moderna al personaje me producía recelo. Y me equivocaba (no hay problema en admitirlo), pero sólo hasta cierto punto. Lo primero que hay que decir, y creo que resulta indiscutible, es que Robert Downey Jr. y Jude Law están estupendos como Holmes y Watson, alocado (pero analítico y brillante) el primero y más contenido el segundo. Eso sí, Watson es un personaje desaprovechado cuya presencia en la película está demasiado marcada por el factor “digo que voy a retirarme pero luego no lo hago” propia del Danny Glover de la saga Arma letal. Luego pasamos al caso principal de la función: No funciona bien y es resultado de las fricciones de la película entre lo moderno y lo clásico: Mientras que la ambientación londinense resulta impecable y las escenas de acción están rodadas con bastante pericia, es el suspense lo que no resulta convincente. En todo momento sobrevuela un halo de historia moderna sobre lo que se nos cuenta y la definición de y actitud de Holmes se ajustan bastante a este punto, pero luego nos encontramos con un villano previsible, sin demasiado carisma y cuyos métodos hubiesen resultado más interesantes de ser una película rodada hace varias décadas, pero hoy día al resolverse el misterio es lo que todo el mundo estaba esperando como explicación. Como punto final he de señalar que Sherlock Holmes es muy entretenida ( y que, al contrario de lo que suele pasar con estas películas, me ha ido gustando más según voy recordándola), y en el fondo esa era la máxima aspiración de la película.

En resumen, ninguna de las dos películas es una mala opción para acercarse al cine a verlas siempre y cuando estés dispuesto a aceptar el tono de la propuesta: Lento y demasiado episódico en el caso de La cinta blanca o un Sherlock Holmes más próximo al cine de acción actual que a los tradicionales acercamientos que el cine ha hecho al personaje creado por Arthur Conan Doyle. Sin embargo, yo sigo con mi campaña en favor de El Mejor y si realmente pensáis ir al cine este fin de semana os recomiendo que vuestra elección sea ésta. Me hagáis caso o no os veo por aquí dentro de 7 días.

(1) Si alguien quiere un comentario mínimamente elaborado que me lo pida en los comentarios y le responderé con otro explayándome un poco sobre esa película.

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1 Comentario en “Otra tanda de estrenos”

  1. Pues mira, con Sherlock Holmes tenía mis miedos, pero pensaba ir a verla, ahora con lo que dices iré más tranquilo y seguro que la disfrutaré

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